domingo, 13 de diciembre de 2009

NUESTROS MAESTROS: SHIFU CARLOS ALEMAN



“Con casi toda una vida de entrenamiento bajo su cinturón negro, Alemán es un respetado maestro de Kung Fu con una distinción importante. Es un monje de Shaolín ordenado, un título raro y reverenciado que se remonta hasta el más antiguo y más respetado linaje de Kung Fu, originado hace miles de años en el afamado Templo de Shaolín, en la provincia china de Huan.
Como Argentino, Alemán dice que el honor es aún más grande, porque esta tradición alguna vez fue cerrada para todo aquél que no fuese chino, y él es uno de sólo un pequeño puñado de Monjes de Shaolín en toda América Latina.
A pesar de su evidente fuerza y poder físico, y la plétora de técnicas mortales y devastadoras con los que ha entrenado su cuerpo y su mente, Alemán profesa ser un hombre de paz y habla humildemente acerca de las enseñanzas profundas de su arte.”…

“Alemán no habla mucho sobre los detalles de lo que le fue enseñado en China, pero entre mate y risas cuenta la historia de cómo llegó hasta ahí.
Él y “otros cuatro occidentales” llegaron a la China buscando el Templo de Shaolín, famoso por ser la cuna del Kung Fu.
La historia es conocida, Shaolín era un templo Budista, y en el siglo VI sus monjes comenzaron a entrenar su fuerza y habilidades de lucha para defenderlo. Ellos se fortalecieron cada vez más, defendiéndose de los bandidos y de otros ataques hasta que esto llegó a oídos del Emperador y éste mandó a cerrar el templo. El edificio original fue destruido, pero los monjes lo reconstruyeron en otra parte de la China, una costumbre que continuó a través de los siglos. Actualmente, dice Alemán, está ubicado en las montañas sobre la ciudad de Dengfeng, en China del Este.”…

“Luego de deambular por un templo en Dengfeng, unos monjes se acercaron a Alemán y los otros extranjeros. “Estaban furiosos al principio porque nosotros éramos intrusos,” recuerda Alemán mientras sonríe. “Nos preguntaron quienes éramos, y nos identificamos como practicantes de Kung Fu. Nos probaron en algunas técnicas, y decidieron permitirnos permanecer en el templo, pero aún no nos decían nada. Nos preguntaron qué estábamos haciendo en China, y respondimos que queríamos aprender Kung Fu de Shaolín.
“Primero se rieron. Cuando llegamos a la China, todo el mundo se reía. “Buscando a Shaolín? Ustedes? Ja – ja- ja- ja,” se reían.

Pero Alemán y los otros fueron llevados hasta el director de la escuela de Kung Fu, quien se presentó como Monje de Shaolín de 32º generación.
“Y fue él quien nos llevó al templo (de Shaolín), y nos preguntó, “Realmente quieren ser monjes?” Respondimos que sí, “Entonces tengo que afeitarlos,” relata Alemán.
Luego de de recibir la aprobación del abad del templo, las cabezas de los extranjeros fueron rapadas y así comenzaron a vivir la vida simple y austera del templo mostrada tan a menudo en las películas de Kung Fu –ejercicios 18 horas al día, tareas domésticas, meditación y entrenamiento de Kung Fu.
Luego de un exámen que duró todo un día, Alemán fue iniciado y ordenado Monje Guerrero de Shaolín de 34º generación con el nuevo nombre de Shi Yan Bao.”…

“En su búsqueda de una mejor manera de transmitir las enseñanzas orientales a la gente de occidente, Alemán consultó a la gente originaria de este hemisferio, y pasó la mayor parte del 2004 con ellos y sus líderes espirituales en Bolivia, Chile, Paraguay y el Sur de Argentina.
“Los originarios de Latinoamérica me mostraron cómo interpretar los conceptos de Oriente para aplicarlos aquí, en el Oeste,” dice Alemán. “Para aquellos que vivimos en este plano, la constelación que nos rige es diferente que la de la China. Cuando aquí es de día, allá es de noche. La energía fluye de manera diferente.”
“No es lo mismo practicar un ejercicio en China que hacerlo aquí. Para los Chinos el norte es frío y el sur caluroso, pero para nosotros en Sur América, el norte es cálido y el sur es frío. Por eso, cuando entendemos a la naturaleza podemos transmitir el conocimiento real, el conocimiento original.”

(Hoy, con el grupo Antares de la Escuela Feibao Quan, Guerreros Eco-Espirituales de Shaolin, están recorriendo el país llevando su fuerza guerrera para crear la Gran Unidad, donde todos nos tratemos como hermanos sin divisiones ni religiosas ni políticas y sin fanatismos…diciendo no a la violencia, no a las guerras).

fuente: The Tico Times 13/01/2006 - traducción Miriam Ziegler

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